Las redes sociales crecen día a día y están moldeando todo nuestro mundo, desde la política, la cultura e incluso nuestras relaciones privadas. En la actualidad, más de la mitad de la población mundial utiliza las redes sociales (58,4%) y cada vez más pasa todo el día en sus teléfonos, desplazándose por los feeds de Instagram y viendo TikToks. Pero cuando se mira un poco más a fondo, el panorama cambia. Parece que los más jóvenes se están alejando de las redes sociales. Por ejemplo, una investigación de Global Web Index indica que los millennials y la generación Z no pasan tanto tiempo en las redes sociales como antes o, al menos, no pasan más tiempo que en el pasado.
Pero, ¿qué es lo que impulsa este cambio de comportamiento?
Piensa en ti mismo. ¿No te sientes abrumado por la necesidad de crear contenidos? ¿O esa necesidad de revisar las redes sociales cada media hora para ver qué hay de nuevo?
Según un artículo de Harvard Business Review, los jóvenes dicen que después de pasarse la vida creando bonitos feeds, personalidades en línea y reuniendo un montón de amigos online, quieren sentirse libres, ser su verdadero yo y hacer amistades de verdad. Quieren recuperar su intimidad no compartiendo cada detalle de sus vidas en Facebook, Instagram y demás y utilizar ese tiempo para disfrutar de lo que realmente les importa. Se llaman a sí mismos los "unplugged" y se autoproclaman "antisocial media".
La BBC habló con algunos de los "desconectados" para saber cuáles eran las razones que les llevaron a formar parte de ese grupo.
Uno de los miembros dice que no sabe si los demás son felices, pero que mira más a su alrededor. Le gusta observar, echar un vistazo a lo que lleva la gente, imaginar qué tipo de personas son... Intenta vivir un poco más el momento.
Otro miembro afirma que nadie quiere realmente pasar horas y horas cada día actualizando sus estados y viendo lo que otras personas piensan de ellos. Nadie quiere hacerlo conscientemente, se trata de comportamientos adictivos.
"Lo malo es que piensas que la vida de los demás es más divertida que la tuya", explicó una joven británica.
En resumen, el movimiento antisocial no consiste en volver al Edén, un lugar sin tecnología alguna. Se trata de recuperar el control, dejar de compararnos con los demás y estar más presentes en general.

